Una vez recogidos datos y llegado a conclusiones sobre el origen de las perturbaciones y su impacto directo sobre el equipamiento, debemos proceder a analizar las distintas soluciones posibles y seleccionar la más adecuada. En esta parte se debe contar con el asesoramiento de expertos en el campo, y se deben valorar distintos aspectos como el técnico, energético, medioambiental y por supuesto el económico.

Estas soluciones deben contemplarse siempre desde un punto de vista predictivo y no correctivo. Esto quiere decir que no debemos esperar a proponer soluciones a problemas que ya han supuesto daños técnicos o económicos, o que estén a punto de serlo. Cuanto antes coloque nuestro cliente la solución preventiva, antes la rentabilizará. Normalmente se estima que el coste de la mayoría de las soluciones a las perturbaciones más comunes se encuentra en torno al 10% del valor del perjuicio económico que dichas perturbaciones originan.
Se trata éste quizá del apartado más delicado de todo el protocolo de análisis. Es evidente que requiere, como todo, cierto grado de experiencia, aunque en la práctica es un número reducido de parámetros y conceptos los que se manejan.
El departamento técnico de Temper está a su disposición para recibir sus consultas, los ficheros de sus estudios, y cualquier otro medio de información para ayudarle a analizar sus primeros trabajos y recomendarle las distintas alternativas de solución.
En cualquier caso, sirvan los siguientes consejos como ideas generales a la hora de interpretar los resultados de su análisis.
Es de suma importancia observar y relacionar los datos obtenidos en las distintas partes de la instalación en la misma franja de tiempo. A la hora de sacar conclusiones cuando descubrimos algún evento relevante siempre hay que tener en cuenta los siguientes puntos, y buscar dicha información en nuestro registro de datos:
Éstas son las preguntas que siempre nos debemos hacer a la hora de analizar un evento de calidad de onda.