Eficiencia energética

¿Cómo alargar la vida útil de mi equipamiento?

Primero: teniendo buen conocimiento sobre los parámetros nominales (óptimos) de funcionamiento declarados por el fabricante:

  • Parámetros básicos como la tensión y frecuencia de alimentación, corriente nominal consumida, factor de potencia, etc. Estos datos deben ser contrastados con mediciones, para poder evaluar el factor de distanciamiento con respecto a los valores correctos de trabajo. La herramienta a utilizar es una pinza vatimétrica para medidas instantáneas, o un analizador de redes para registros a lo largo de un cierto tiempo.
  • El otro parámetro a conocer y controlar por excelencia es la temperatura de funcionamiento, relacionándola de nuevo con la temperatura de trabajo.

Resumiendo: debemos conocer a fondo las condiciones óptimas de trabajo de nuestros equipos, para luego conseguir que trabajen a esas condiciones.

Segundo: llevar a cabo una inspección exhaustiva de las condiciones de trabajo de nuestros equipos, centrándonos en los siguientes puntos esenciales:

  • Horas de trabajo: es muy sencillo. Debemos cuestionarnos si cada equipo trabaja más horas de las que aquéllas para las que ha sido diseñado. Si podemos reducir en cierta medida su tiempo de trabajo. Es evidente que a más horas mayor desgaste. Y también es un hecho que existen muchísimos equipos funcionando más tiempo del estrictamente necesario…
  • Calidad de las conexiones que las alimentan: algo que podrá parecer simple, pero que genera un gran desgaste en los equipos. La corriente eléctrica genera el efecto de aflojar las conexiones. Es un hecho justificado y probado. Las conexiones, por el mero hecho de tener corriente eléctrica circulando a su través, se aflojan con el paso del tiempo. Una conexión eléctrica floja genera calentamientos excesivos en ella, así como caídas de tensión que conllevan desequilibrios. Un motor eléctrico alimentado por una tensión desequilibrada dura menos que uno con las tres tensiones iguales, entre otros motivos por la degradación de l aislamiento en sus devanados …
  • Calidad de la energía eléctrica que consumen: existen ciertos aspectos que deben medirse y analizarse, en bornas del equipo en concreto, para poder caracterizar la energía eléctrica que consume:
    • ¿está la tensión de alimentación dentro de los valores nominales?
    • ¿están (equipos trifásicos) las tres tensiones (y corrientes) equilibradas?
    • ¿existen armónicos, tanto en la tensión como en la corriente?
    • ¿es el factor de potencia el correcto?
    Las respuestas a todas estas cuestiones son críticas, de cara a definir la vida útil de nuestros equipos conectados a red. De estar en los parámetros correctos, a estar fuera de ellos, hablamos de reducir la vida útil a la mitad. En casos realmente críticos, encontraremos situaciones en las que los equipos estarán muy cerca incluso de su destrucción, de seguir trabajando bajo esas condiciones…

  • Temperatura ambiente y de los propios equipos: Ni que decir tiene, que la temperatura es el otro factor crítico (en este caso no eléctrico) que puede determinar la vida útil de mi equipamiento. La temperatura es la variable más medida en procesos industriales. Sin embargo, y a pesar de esto, todavía no la medimos lo suficiente!
    Una serie de estudios termográficos periódicos , nos conducirán a informaciones de gran valía, a adelantarnos a problemas serios, detectándolos antes de que lleguen a serlo, y ahorrando tiempo, esfuerzo y dinero.
  • Análisis de las protecciones: la parte de nuestro equipo que no pertenece al propio equipo, pero que debe ser determinante a la hora de protegerlo antes eventos de todo tipo. Una vez más, midiendo en bornas del equipo , puedo determinar si la protección magnetotérmica disparará en condiciones de cortocircuito, en condiciones de exceso térmico, etc.

Una vez analizados estos importantes puntos, debemos pasar al siguiente nivel.

Tercero: adoptar medidas correctivas.
En caso de haber detectado incidencias en el apartado anterior debemos tomar medidas: